A menudo me han preguntado qué se necesita para llegar a lugares importantes; si es poseer buenos contactos, tener buenas canciones, grabar con un productor famoso, etcétera. La verdad es que no es tan simple como estas cosas, ya que llegar a trascender requiere de un montón de factores internos y externos combinados.
Vayamos desmenuzando el tema:
Lo más importante de todo, son las canciones. Una buena canción puede cambiarlo todo. Uno a veces no sabe qué es lo que hace que esa canción prenda a la gente (la melodía, la letra, la voz, la sensación de un momento inolvidable…)
Después que tenés una buena canción, hay que producirla y grabarla. Generarle arreglos, instrumentación, vestirla de sonidos y volverla única. En eso, contratar a un buen productor puede ayudar mucho, aunque nunca es sinónimo de resultados. De hecho, contratar un productor prestigioso está dado generalmente para proyectos más posicionados, porque sí, es cierto, los productores promueven entre colegas, medios y premios como los Grammys, sus trabajos más destacados, lo que ayuda bastante, pero trabajar con productor musical sea prestigioso o no, siempre es una buena opción para empezar a conectarse con el mercado.
A partir de las canciones y el concepto artístico del proyecto, hay que trabajar en su identidad. Eso incluye estética gráfica, indumentaria, materiales de comunicación, videoclips, uso de redes sociales y relato, sobre todo, relato.
Una vez que tenés eso (que no es poco), lo más importante, es tocar. Tocar mucho, tocar por todos lados y estar presente en el circuito. En mi época de músico de banda de rock, grafiteábamos toda la ciudad, pegábamos stickers con nuestro logo en los buses, en los baños de los bares, en todos lados y tocábamos un montón. Nuestro nombre era conocido.
Cuando tocás, al principio van solamente tus familiares y amigos, pero lo importante es lograr que tus amigos lleven a alguien más al toque. Cuando te das cuenta, comienzas a ver gente que no conoces y si lo que hacés gusta, pronto eso se multiplica.
En una de esas veces, se te puede acercar alguien que se haya enamorado del proyecto y proponga darte una mano, ayudándote a conectarte, a producir un show en otra ciudad o ser tu mánager. Esas cosas suceden. Hay que estar abierto a conocer gente.
Cuando tenés un concierto importante, tu proyecto está afilado y las canciones suenan bien, es momento de invitar a personas claves; periodistas, generadores de opinión, otros músicos a verte en vivo. De hecho, invitar a tocar a un artista mejor posicionado que tu en tu show, es una excelente estrategia de asociación de marcas. La idea es que tu nombre comience a “sonar por la vuelta”. Todo esto, acompañado de buenas publicaciones en las redes sociales, claro está y si es contratando a un agente de prensa mejor. Tener artículos en medios de prensa, blogs, columnas radiales, es súper importante para ayudarte a posicionarte. Para eso, siempre es bueno trabajar en estrategias para generar estos espacios. A mi me ha resultado mucho contratar agentes de prensa en los proyectos que he trabajado.
Luego, cuando estás pronto, es momento de colaborar con otro artista o pedir colaboraciones en grabaciones o videos. Las colaboraciones son súper importantes para llegar a otros públicos y trascender tu circuito. Ni hablar si eso te permite acceder a una playlist de una plataforma digital.
Otra forma de crecer tu proyecto, es telonear a artistas más grandes. Esto siempre da resultado. De hecho, muchos mánagers que tienen artistas posicionados y desean desarrollar un nuevo proyecto, lo ponen a telonear los conciertos de aquel artista con trayectoria. Hay que hacerse conocer con los productores de conciertos para que “te tengan en el radar”. Eso además de darte nuevos fans, te genera prestigio.
Con estas cosas, pronto tu nombre comienza a “sonar”, a “estar en la vuelta”. Por ahí, una canción tuya emociona a una persona con contactos y decide contarle a otros que vio una banda que le encantó, y así comienza el boca a boca y las conexiones.
Capaz que una de esas personas tiene una sala, es un productor, tiene un festival, conoce un sello o es periodista de un espacio musical y zas, se te da algo lindo. Pero la cosa no se puede quedar ahí, hay que seguir.
Podés conseguir un sello o no .Tener un sello que te ayuda a insertarse en playlists o en la radio, ayuda. Una editorial que sincroniza tu música en una serie, es difícil, pero no imposible y si sucede, es genial. Las sincronizaciones además de darte dinero, generan excelente exposición. Pero ojo, todo esto también lo podés hacer de forma independiente. Tener sello no es sinónimo de éxito, es sólo un empujón más.
Este camino, además de música, va de conocer más gente, salir a eventos, compartir, hacer lobby (muchas veces esto lo hace un mánager). Hay que darse cuenta que cuando se trabaja con la música, se es parte de un ecosistema, en donde más o menos, la gente se conoce, se comenta y transmite a otros las novedades que encuentra. Tu proyecto tiene que ser parte de ese vecindario, que a veces es pequeño o a veces involucra varios territorios. La idea es hacerlo crecer constantemente generando nuevos contactos de forma permanente. Los contactos son fundamentales.
Una cosa que no nombré antes, pero que es fundamental: tu show en vivo tiene que ser increíble!!! Puesta en escena, sonido, luces, video, performance, estilismo, interacción con el público. Creeme que sin eso, es todo más difícil, diría que es de las cosas más importantes que una banda o proyecto musical tiene que trabajar. Pasa mucho en las ferias y mercados de música, uno conoce a un programador de un festival y le habla del proyecto, sus virtudes y sus logros, pero no es sino hasta que el programador ve la banda en vivo, -y que le gusta-, que concreta algo.
La comunicación en redes y la interacción en los shows en vivo, va de la mano de algo que es fundamental: la gestión de los fans. A los fans hay que cultivarlos, mimarlos, trabajarlos. Los fans son el motor del proyecto y son el objetivo final de nuestro trabajo. Ya hablaremos en otro artículo más en profundidad sobre esto.
A nivel interno, es crucial rodearse de amigos y colaboradores que se enamoren del proyecto y te ayuden en todas las tareas que implica la producción de un grupo musical. Tener un buen equipo es fundamental, porque nadie puede hacerlo solo.
Finalmente, es necesario salir de la zona de confort, explorar nuevos nichos, nuevos mercados, nuevas salas, otros géneros. Probar, probar, probar.
Todo esto que acabo de mencionar parece mucho trabajo, y lo es, pero, créeme, nadie llega a lugares importantes sin haber pasado por todo esto, además de que la suerte siempre juega su papel. Estar en el lugar correcto en el momento adecuado (o que tu mánager lo esté), muchas veces es determinante. Pero sin todo lo anterior, esto no funciona.
Más allá de todo este esfuerzo “por llegar”, lo más importante es que disfrutes el camino de la música, cada momento, cada espacio, cada persona, cada ensayo, cada concierto y vivirlo sin ansiedad pero con intensidad, porque los momentos son únicos e irrepetibles.
Si sos perseverante y buscas mejorar siempre, las cosas llegan. Se puede ser feliz haciendo música en la plaza de tu ciudad, no es necesario llegar a un gran festival, pero que se puede, se puede. Depende de tu visión, tu trabajo y algo de suerte también,
En nuestras mentorías, te ayudamos con todo este proceso, a ordenarte, a armar un plan de acción, trabajar en estas cosas tan importantes que implican el desarrollo de un proyecto musical. Te acompañamos en el camino.






