Colaboración de Ariel Etbul para “Manual de supervivencia para músicos emprendedores”.
Si no tienes claro a dónde vas y cuándo quieres lograrlo, ¿cómo sabrás si llegaste? Para esto creo fundamental que puedas parar tu bote antes de zarpar, con buenas preguntas que te lleven a desarrollar tu visión. Y ¿qué es una visión? Podemos explicarlo de distintas formas, dependiendo del abordaje que queramos darle. Como yo lo utilizo para empoderar a mis clientes es: “Una visión es poner tus sueños en acción”. En vez de solo soñar despierto, convertir eso que dices que quieres en un lugar a donde llegar con todos los detalles, cuanto más detallado te lo plantees, más cosas verás y más acciones necesarias van a aparecer.
Desarrollar tu visión de futuro es la diferencia entre preocuparte y ocuparte de tu futuro. Cuando te ocupas de tu futuro, desarrollando y diseñando lo que quieres para ti, las circunstancias (que siempre ocurrirán) serán obstáculos que sortear y a veces oportunidades para aprovechar. Tú eres 100 % responsable de lo que suceda. A partir de tener tu visión clara y detallada y haberla declarado al mundo (con esto digo: a ti en voz alta y a las personas que quieres que te acompañen en este viaje), viene un momento de trabajo, acciones y compromiso. Siempre vas a estar comprometido con algo, solo que no siempre con lo que dices que quieres conseguir. Cuando logres estar 100 % comprometido con tu visión y te empieces a planear el cómo, lo importante es estar alerta de que todas tus acciones estén alineadas realmente con el qué, de modo que todo tu compromiso, tu energía y tus recursos apunten al mismo lugar.
La visión es un espacio emocional y de compromiso que existe solo porque tú lo declaraste en el lenguaje, o sea que oficialmente existe porque tú lo quieres o quieres que ocurra. Claro que despiertas una mañana y piensas: “Qué flojera, hoy no tengo ganas de hacer esto” o “Como llueve y hace frío, mejor no voy a esa cita o no hago tal cosa”. Y así tu visión se aleja unos puntos. Entonces, ¿qué hacer?, ¿qué alarmas puedes inventarte para que cuando lleguen esos momentos te des cuenta de que te estás desnorteando y boicoteando? Tienes que buscar lo que a ti te funciona. Por ejemplo, a algunos les funciona ponerse una nota pegada en el espejo, de forma que a diario, al lavarse los dientes y la cara, es lo primero que ven.
Otro tema a destacar es que no podemos hacer proyectos ni visiones solos. Siempre, de una forma u otra, necesitamos que otros nos acompañen en este viaje, como socios, colaboradores. Al tener una visión de futuro muy clara y un estado emocional (otra característica de quien está 100 % comprometido con su visión) que contagia, te será mucho más fácil involucrar a esas personas que sean importantes para ti en el camino.
En conclusión, una visión de futuro te permite saber claramente qué quieres conseguir, cuándo va a ocurrir, quiénes te acompañarán, cómo y cuándo vas a medir el avance del proyecto. Te permite enfocar tus esfuerzos y recursos en acciones que realmente estén alineadas con el objetivo.






